COMUNIDADES VIRTUALES DE APRENDIZAJE

VIRTUAL LEARNING COMMUNITIES

Nahit Eliana Martínez González
nahiteliana@hotmail.com
Teresa Guzmán Gutiérrez

dicurricular@hotmail.com
Yajaira Rebolledo de Paez

catira.yaja @hotmail.com
Zobeida Ruiz Contreras
zerc1@hotmail.com
Resumen
Este artículo aborda el tema de las comunidades virtuales de aprendizaje como propuesta pedagógica que dispone de innovadores recursos y herramientas para el diálogo, el intercambio síncrono y asíncrono, así como otros procesos de enseñanza y aprendizaje que se derivan de una metodología fundamentalmente colaborativa, donde los participantes se comunican permanentemente en una construcción conjunta y sistemática de actividades, proyectos y acuerdos generales. Por ello, se consideró que las Comunidades Virtuales de Aprendizaje implican una didáctica innovadora y una acción un tanto desconocida en el ámbito educativo que permite desarrollar innovadoras competencias técnicas, interacciones y colaboraciones en la construcción permanente de espacios para la educación.
Palabras Claves: Comunidad virtual, Comunidad virtual de Aprendizaje, Aprendizaje colaborativo, Docente virtual
Abstract
This article discusses the topic of virtual learning communities as a proposal that offers innovative educational resources and tools for dialogue, synchronous and asynchronous exchange as well as other teaching and learning processes that are primarily derived from a collaborative approach, where participants communicate in permanent and systematic joint construction activities, projects and general agreements. It is therefore considered that the Virtual Learning Communities involve innovative teaching and a somewhat unknown action in education to help you develop innovative skills, interactions and collaborations in the permanent construction of facilities for education

Keywords: Virtual Community, Virtual Community of Learning, Collaborative Learning, Virtual Teaching.

Introducción
Las comunidades virtuales en el ámbito educativo emergen con el nacimiento de las redes telemáticas y en particular con Internet, pues muchos de los foros y listas de correo iníciales tienen un componente educativo que no por informal resultaba menos eficaz en sus resultados. De esta forma, hemos decidido reflexionar en torno al ámbito de las comunidades virtuales de aprendizaje considerando su estructura e implicaciones en el contexto educativo actual, ya que ellas poseen su propia dinámica, más allá de la vertiente presencial y suponen unas ventajas que surgen de su funcionamiento autónomo; igualmente, resulta relevante analizar el rol del docente como agente transformador en estos emergentes procesos de enseñanza y aprendizaje.
De allí, que este ensayo, el cual se sustentó en un análisis documental permitirá obtener una visión clara de la importancia de la educación virtual en el desarrollo de los procesos educativos en una sociedad cada día más inmersa en la evolución tecnológica, a la par que brindará una visión educativa acerca de estas novedosas herramientas dialógicas, aportando gran flexibilidad para la búsqueda de soluciones de necesidades de comunicación y gestión del conocimiento.
Por ello, se abordarán algunas concepciones vinculadas a estas comunidades virtuales de aprendizaje, su estructura, funcionamiento, implicaciones en el contexto educativo actual y sobre todo ciertas consideraciones en cuanto al rol del docente en este nuevo ámbito de aprendizaje colaborativo, posteriormente, se plantearán reflexiones a manera de conclusión y finalmente se presentarán las referencias bibliográficas.
En cuanto a las Comunidades Virtuales de Aprendizaje
Se pueden considerar las comunidades virtuales de aprendizaje como espacios dialógicos para múltiples actividades y servicios, las cuales han emergido vertiginosamente en la actualidad y se han convertido en un verdadero recurso y ámbito colaborativo para los procesos de enseñanza y aprendizaje.
En este sentido, García (2003) considera a toda comunidad como un conjunto de personas que se agrupan continuamente con la finalidad de interaccionar socialmente, establecer lazos comunes y compartir intereses, expectativas, buscar e intercambiar información, participar actividades comunes, etc, que diferencian significativamente los límites y la identidad del grupo; tomando en consideración las interacciones que se desarrollan en un espacio y tiempo determinado.
También, este autor establece la importancia que están teniendo las nuevas tecnologías en las formas de comunicación interpersonal, lo cual ha contribuido a conocer e ingresar en otros ámbitos de las comunidades mediadas ahora por otros servicios y entornos virtuales como la Web 2.0, los cuales ofrecen la posibilidad de personalizar el proceso de aprendizaje en los participantes, señalar itinerarios y diferenciar las posibilidades individuales.
Asimismo, el surgimiento de las comunidades virtuales tiene que ver con una práctica continuada, en los años ochenta e incluso antes, cuando las tecnologías comunicativas permiten interconectar a cientos de usuarios en un espacio común de intercambio de mensajes, búsqueda de información y otras tecnologías de la información y la comunicación.
Inicialmente la comunidad virtual se generó con fines comerciales, recreativos y culturales, sin embargo, las potencialidades que ofrecía no eran explotadas debido a que la educación informal que proporcionaban rebasaba la utilización de las mismas, pues docentes y alumnos empezaron a utilizarlas como un medio de aprendizaje y retroalimentación a sus aprendizajes formales. Esto propicia que las comunidades virtuales empiecen a operar desde portales comerciales como comunidades virtuales de aprendizaje y que los docentes las incorporen paulatinamente como estrategia didáctica dentro de su práctica docente.
Es así como al convertirse las comunidades virtuales de aprendizaje en una nueva estrategia educativa, se flexibilizan los ambientes de enseñanza y crean nuevas formas de interacción entre profesores y alumnos. Dicha interacción se promueve por medio de técnicas de aprendizaje cooperativo y colaborativo, enseñanza de pares, grupos de discusión, seminarios, aprendizaje por experiencia, laboratorios, trabajo de campo, aprendizaje centrado en problemas, escritura y comunicación a lo largo de todo el currículo, reflexiones continuas, autoevaluación, entre otras.
De este modo, el reto para este nuevo siglo será desarrollar procesos formativos dirigidos a que el profesor aprenda a aprender (es decir, adquiera las habilidades para el autoaprendizaje de modo permanente a lo largo de su vida); sepa enfrentarse a la información , es decir, buscar, seleccionar, elaborar y difundir aquella información necesaria y útil, trabajar en equipo con otros profesores, formando el mismo su propia comunidad en función de sus intereses académicos, de manera tal que el propio docente comience a experimentar nuevos ambientes de aprendizaje con el fin de mejorar su desarrollo profesional y por ende su labor con los alumnos.
Cabe señalar, que las comunidades virtuales existen gracias a las grandes posibilidades de socialización y de intercambio personal que proporcionan las tecnologías de la información y la comunicación y la existencia de Internet, pues el ciberespacio se ha convertido en el territorio de las Comunidades virtuales, a la par que el Internet en los centros académicos y de investigación, se experimentó la bireccionalidad a través de la red, lo que se acompañaba de la posibilidad de autoorganizarse y de autogestionar la producción y gestión de la información.
De esta manera, la información se ha convertido en un medio a través del cual el diálogo multilateral, transversal, a producción de información y el conocimiento socialmente útil generaron el advenimiento de las comunidades virtuales, las cuales aparecen cuando un grupo de personas utilizan las nuevas tecnologías para mantener y ampliar la comunicación, es decir, se fundamentan en la interacción que se produce entre personas físicas que utilizan las redes telemáticas, definiéndose como un agregado social que emerge de la red cuando un número suficiente de personas entablan discusiones públicas durante un tiempo lo suficientemente largo, creando sentimientos mutuos de permanencia y cohesión; de modo que las comunidades virtuales son comunidades personales que tienen que ver con intereses individuales, grupales, afinidades y valores que además, manejan la red en función de una temática específica, tareas, hacer cosas o perseguir intereses comunes como aduce Gairín (2006).
Entre las características más significativas de estas comunidades virtuales de aprendizaje se encuentran: la comunicación entre sus miembros como espacio creado con recursos electrónicos, poseen un modelo de organización es horizontal o plana, sin estructuras verticales, dado que la información y el conocimiento se construye a partir de la reflexión conjunta, comparten un espacio a construir, ya que son los participantes, con sus variados y variables intereses, metas y tareas, los que dan sentido a la comunidad, sus miembros comparten un objetivo, un interés, una necesidad o una actividad que es la razón fundamental constitutiva de la misma comunidad y asumen, además, un contexto, un lenguaje y unas convenciones y protocolos con actitud activa de participación e incluso comparten lazos emocionales y actividades comunes muy intensas, aunque tienen políticas que rigen el acceso a ciertos recursos.
Las comunidades además constituyen un espacio privilegiado de aprendizaje de relaciones, ya que ofrecen la posibilidad y el desafío de compartir miradas diferentes acerca de problemáticas comunes. Normalmente, estas comunidades se crean para satisfacer unas necesidades que pueden coexistir en un mismo contexto e interactuar entre sí. Las personas se agrupan en una comunidad porqué desean adquirir e intercambiar conocimientos sobre un tema de interés (necesidad de autorrealización), pero también relacionarse con otras personas con sus mismos intereses (necesidad de pertinencia) y ello puede combinarse con una necesidad de reconocimiento del trabajo intelectual por un grupo social, la necesidad de estima y el reconocimiento, como comenta Silvio, (s/f).
De acuerdo con Hagel y Armstrong (1997) la dinámica de las comunidades virtuales se produce en forma de una espiral acumulativa creciente, es decir, se parte de un contenido interesante, que es el que atrae a los diferentes miembros a la comunidad. Este contenido, a su vez, genera nuevos contenidos producidos por los propios miembros, con lo que se completa el primer ciclo acumulativo denominado de constitución con personas interesadas. Los miembros van percibiendo un valor más elevado en la comunidad, lo cual promueve mayor y mejor interacción entre ellos, fomentando así una mayor lealtad hacia la comunidad y una mayor permanencia de los participantes en ella, al sentirse más identificados con ella y con sus miembros, se cumple así el segundo ciclo acumulativo, el de la construcción de lealtades.
La participación creciente de los miembros y su interacción genera una información cada vez más completa sobre los miembros de la comunidad y define un perfil de preferencias, intereses y puntos de vista. Estos perfiles permiten focalizar las actividades hacia los participantes de forma individual o grupal, lo cual focaliza aún más estos perfiles y crea más valor para la comunidad. Igualmente, este valor percibido de la comunidad es el que atrae a nuevos participantes de otras comunidades, lo cual estimula la realización de transacciones diversas entre los miembros de las diferentes comunidades, es decir, los miembros comienzan a intercambiar valores entre ellos a través de redes. Se cierra así el último ciclo, el de las transacciones.
Abordando Conceptos sobre las Comunidades Virtuales
Las comunidades virtuales, tal como se ha venido planteando pueden generar conexiones más fuertes ligadas a objetivos concretos, lo que da lugar a verdaderas comunidades virtuales de aprendizaje, donde el motivo principal de su existencia pasa de ser el intercambio y la intercomunicación a ser el aprendizaje y el desarrollo personal y profesional, se trata, entonces, de ponerla al servicio del aprendizaje, de la formación y del intercambio creativo.
El objetivo de estas comunidades es lograr que los avances tecnológicos que hacen posible la virtualidad, la comunicación multidireccional, los intercambios oportunos, el enriquecimiento de la experiencia local, etc., puedan integrarse a la generación de nuevos ambientes y experiencias en el ámbito de la educación y de la acción social y que estén al servicio de la comunidad.
Aunado a ello, estas comunidades virtuales de aprendizaje (CVA) se identifican como un conjunto de personas o de instituciones conectadas a través de la red que tienen como objetivo un determinado contenido o tarea de aprendizaje y utilizan las Tecnologías de la Información y la Comunicación como instrumento para promover la comunicación y las relaciones entre sus miembros o para promover el aprendizaje, por estas razones las CVA, dentro de sus ámbitos distintivos dependerán de la propuesta pedagógica y del modelo de intervención utilizado, pues la incorporación de un desarrollo tecnológico no garantiza, necesariamente, nuevos procesos de aprendizaje y menos de gestión adecuada del conocimiento colectivo elaborado.
En este sentido, los elementos estructurales, dinámicos y evolutivos de análisis pueden aplicarse a las CVA, ya que éstas se pueden considerar un caso específico de las comunidades virtuales, donde los entornos electrónicos y las actividades grupales ofrecen un inmenso contexto de colaboración, es decir, la creación de un conocimiento compartido.
A la par, las CVA logran un contexto del aprendizaje colaborativo que potencia las interacciones intergrupales e intragrupales, donde los miembros participan autónomamente en un proceso de aprendizaje, mientras resuelven un problema como grupo, pues con la incorporación de las nuevas tecnologías, se genera el autoaprendizaje muy válido como recurso para los trabajos en grupo y otras posibilidades que permiten los campus virtuales, lo cual demanda de los participantes el desarrollo de nuevas habilidades de intercambio y comunicación, lo cual implica un proceso de transferencia tecnológica y de apropiación de nuevos recursos.
Otros de los aspectos que deben tomarse en consideración para la construcción de comunidades virtuales de aprendizaje es el modelo de intervención educativa, el tipo de comunidad virtual de aprendizaje y las características del ambiente de aprendizaje, vale destacar que estas comunidades se construyen, por lo general, para realizar un proyecto de colaboración con impacto social, en un ambiente de aprendizaje que supera el ámbito de la institución escolar y que utiliza los modelos propios de intervención de interacción social, es decir, modelos más abiertos y holísticos.
Una comunidad que, en definitiva, debe superar la disociación entre los procesos de aprendizaje y la vida real, entre los espacios educativos y la comunidad y donde las temáticas y los contenidos son acordes a las necesidades de la población. Por ello, su proceso de formación se inicia cuando se establecen las reglas de participación en el grupo que forma parte de la comunidad y las normas referentes al proceso de aprendizaje, la comunidad comienza por crear un sitio Web donde existe un espacio reservado a la información, es decir, a los mensajes que se intercambiarán los miembros de la comunidad entre sí, los documentos que servirán de base y los enlaces con otros sitios Web que sean relevantes para el tema de discusión del grupo, convirtiéndose en un espacio de información, un aula de aprendizaje, un espacio de comunicación y un espacio que vincula a la comunidad con el exterior.
Estructura y Funcionamiento de las Comunidades Virtuales de Aprendizaje.
La estructura y el funcionamiento de estas comunidades deben satisfacer una serie de condiciones específicas en las que los fines deben ser compartidos entre sus miembros y los resultados deben ser focalizados con la orientación, la equidad de participación para todos sus miembros; así como también, las normas deben ser mutuamente negociadas, facilitar el aprendizaje colaborativo y el trabajo en equipo, lo cual debe producir la creación activa de conocimientos, así como la interacción y la retroalimentación.
En las comunidades virtuales de aprendizaje, se logra un contexto del aprendizaje colaborativo que potencia las interacciones intergrupales e intragrupales, donde los miembros participan autónomamente en un proceso de aprendizaje, mientras resuelven un problema como grupo. Con la incorporación de las nuevas tecnologías, se genera el autoaprendizaje, los trabajos en grupo y otras posibilidades que permiten los campus virtuales, lo cual demanda de los participantes el desarrollo de nuevas habilidades de intercambio y comunicación, lo cual implica un proceso de transferencia tecnológica y de apropiación de nuevos recursos. Estas comunidades pueden ser de muchos tipos en función de la naturaleza y las características de la tarea o contenido, del contexto socioinstitucional y de los motivos e intereses de los participantes. Al respecto, Coll (2001) señala:
  • La formación inicial y permanente impartida por instituciones educativas, universitarias y no universitarias. La formación profesional y ocupacional.
  • La formación de futuros profesionales.
  • Actividades de trabajo colaborativo entre profesionales.
  • Actividades más o menos informales entre estudiantes de diferentes niveles educativos.
  • Actividades de comunidades de usuarios de determinados servicios o productos.

Para la construcción de comunidades virtuales de aprendizaje debe considerarse el modelo de intervención educativa, el tipo de comunidad virtual de aprendizaje y las características del ambiente de aprendizaje. Vale destacar que estas comunidades se construyen, por lo general, para realizar un proyecto de colaboración con impacto social, en un ambiente de aprendizaje que supera el ámbito de la institución escolar y que utiliza los modelos propios de intervención de interacción social, es decir, modelos más abiertos y holísticos. Una comunidad que, en definitiva, debe superar la disociación entre los procesos de aprendizaje y la vida real, entre los espacios educativos y la comunidad, y donde las temáticas y los contenidos son acordes a las necesidades de la población.
Su proceso de formación se inicia cuando se establecen las reglas de participación en el grupo que forma parte de la comunidad y las normas referentes al proceso de aprendizaje. La comunidad comienza por crear un sitio web donde existe un espacio reservado a la información, es decir, a los mensajes que se intercambiarán los miembros de la comunidad entre sí, los documentos que servirán de base y los enlaces con otros sitios web que sean relevantes para el tema de discusión del grupo, convirtiéndose en un espacio de información, un aula de aprendizaje, un espacio de comunicación y un espacio que vincula a la comunidad con el exterior.
Igualmente, la estructura y el funcionamiento de estas comunidades deben satisfacer una serie de condiciones específicas, tales como:
  • Los fines deben ser compartidos entre sus miembros.
  • Los resultados deben ser focalizados y debe de haber orientación.
  • Equidad de participación para todos sus miembros.
  • Las normas deben ser mutuamente negociadas.
  • Se debe facilitar el aprendizaje colaborativo y el trabajo en equipo.
  • Se debe producir la creación activa de conocimientos.
  • Se deben producir interacción y retroalimentación.
Guinalíu, en este sentido, (2003) plantea que el éxito de una comunidad virtual de aprendizaje radica en factores fundamentales tales como el interés común y el deseo de relación entre los miembros, la posibilidad de comunicación, la estructura definida y la promoción, así como aspectos adicionales, entre los que se destacan: medir el éxito que viene relacionado con el cumplimiento de los propósitos que llevaron a su creación, fortalecer el sentimiento de comunidad que depende del valor que los individuos den a la pertenencia, analizar continuamente las necesidades de sus miembros, fomentar la autogestión, favoreciendo que parte de los contenidos sean generados y publicados directamente por los miembros de la misma, minimizar el control, considerando que la comunidad ha de ser libre y entendiendo que la propia comunidad creará sus reglas internas y expulsará a aquellos participantes que no aporten valor al grupo, especializando, de esta forma, los roles entre los que se citan al moderador, al gestor de conocimiento, al líder de opinión, al instigador o al social y la estructura tecnológica que debe ser sencilla y fácil de utilizar y de gestionar.
El Docente de las Comunidades Virtuales de Aprendizaje.
Las nuevas tecnologías están transformando la dinámica del aula y las funciones docentes y estos cambios están induciendo una transformación sistemática en las teorías y en las prácticas didácticas. De allí que los educadores deben adecuar su praxis docente considerando las nuevas herramientas tecnológicas, en virtud de que la forma de educar ha estado en continua transformación desde hace varios años, es por ello que el docente virtual debe estar suficientemente preparado para dar respuesta a la sociedad del siglo XXI en cuanto a las innovaciones tecnológicas emergentes que coadyuven a garantizar la eficacia del proceso educativo.
A propósito de ello, la Dirección PUCP Virtual de la Pontificia Universidad Católica del Perú, diseñó el Perfil del Docente Virtual con la participación de varias universidades (entre ellas la Universidad Católica Andrés Bello) en fecha 24 de Julio del 2008, considerando para ello que los rasgos del perfil están organizados en los ámbitos cognitivo, afectivo y de interacción, (http://blog.pucp.edu.pe/item/27206.) además de señalar como condiciones iniciales que el docente virtual debe haber sido estudiante virtual y que debe haberse capacitado en el tema de la tutoría virtual (y preferiblemente a través de la virtualidad).
En este mismo orden de ideas, Cabero, Castaño, Cebreiro y otros (2003) describen la necesidad de alfabetización mediática de los docentes en virtud de la integración de estos nuevos medios, lo cual hace necesario que desde el ámbito de la formación de los profesores se afronte la concepción del docente y su nuevo perfil social y reflexionar sobre problemas que van más allá de la alfabetización mediática que demanda la integración de las nuevas tecnologías en el contexto educativo.
De igual modo, en la sociedad del conocimiento la formación del educador debe ser más pedagógica que tecnológica, ya que el nuevo modelo educativo que se define mediante la utilización de las tecnologías en la educación estará fundamentando por los objetivos, la metodología, las estrategias y los recursos pedagógicos que utilicemos no por la plataforma o los medios tecnológicos utilizados, al respecto, Sangrà y González Sanmamed (2003) destacan al docente como clave en el proceso de incorporación de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) a la enseñanza indicando como el renacimiento de las comunidades de aprendizaje coadyuvará a que la acción docente vuelva a ser el núcleo metodológico y organizativo de la integración de las TIC en las universidades.
Autores como Ortega (2007) plantean como competencias del docente virtual a la Pedagógica que orientará y guíará el aprendizaje del alumno, explicando las dudas sobre los contenidos presentados en el curso virtual, diseña resúmenes o actividades para ampliar los conocimientos, evaluando los trabajos presentados y realizar un seguimiento de las actividades y sobre todo, enseña nuevas estrategias y métodos de enseñanza aprendizaje para el aprendizaje en red. La Tecnológica, cual guiará al alumno en la utilización de los diferentes medios tecnológicos, la Social que creará un entorno flexible, agradable y amigable, animando a los educandos a los a participar y a conocerse, la Comunicacional que generará interacciones entre los diferentes componentes de la comunidad virtual de aprendizaje, enseñando habilidades comunicativas y la Organizadora, la Dinamizadora y la Ética en la que el docente virtual así como cualquier formador debe ser consciente de la generación de valores a través de estos medios de formación y de la repercusión en los alumnos o participantes.
De allí que para conseguir un uso pedagógico de las nuevas tecnologías es necesaria una fundamentación teórica que justifique la utilización de estos recursos y la formación adecuada de estos docente, es necesaria una alfabetización tecnológica de los docentes, una adecuada formación del profesorado como usuario de las nuevas tecnologías de manera eficaz, como guía de búsqueda de información con el uso del computador e Internet en el aula y aprendizaje, contextualizando su formación en un modelo de enseñanza basado en la planificación de objetivos, métodos y evaluaciones del proceso de enseñanza-aprendizaje e incluso en la propia elaboración de sus materiales didácticos adaptados a un aprendizaje virtual.
Por ello, consideramos necesario que los docentes conozcan y utilicen las TIC, sus posibilidades pedagógicas y las valoren como un recurso para mejorar y enriquecer el proceso de enseñanza y aprendizaje, así como el desarrollo de estrategias que permitan integrarlas a su praxis, porque estos recursos son herramientas útiles como apoyo, recursos didácticos motivadores los cuales potencian distintas habilidades lingüísticas, comunicacionales, racionales y artísticas que permiten tanto el intercambio entre profesores como entre los participantes.
Conclusiones a manera de reflexión.
Tal como se ha planteado con el desarrollo del World Wide Web se inició un medio global, dinámico e interactivo en donde el intercambio de ideas e información, entre personas de diferentes razas, culturas y creencias dejó de ser una tarea difícil en la que surgen las comunidades virtuales, las cuales proliferan a un paso inimaginable, siendo reconocidas por la sociedad actual como agregaciones sociales que emergen de la Internet cuando un grupo de personas, propiciando una serie de discusiones públicas lo suficientemente largas como para conformar sitios en la Web de relaciones personales en el espacio cibernético.
Sin embargo estas comunidades virtuales de aprendizaje deben satisfacer, como se comentó anteriormente, ciertas condiciones, las cuales involucran sus finalidades, intereses de sus miembros y la consolidación de valores tales como la colaboración, la responsabilidad y la equidad para los participantes, convirtiéndose de este modo en un espacio altamente importante e innovador para los procesos de enseñanza y aprendizaje, la interacción sistemática, la transferencia tecnológica, así como también, la activación de servicios y productos tal como lo revelan su estructura y funcionamiento en virtud de estos recursos de colaboración con impacto social.
Por ende, su relevancia para la praxis docente en la actualidad dada la necesidad de alfabetización mediática para todos los actores que intervienen en el proceso de enseñanza y aprendizaje, la facilidad que brindan estas nuevas herramientas tecnológicas para la información, la comunicación, la dinamización y la organización sistemática, en virtud de esa nueva concepción y perfil del educador en la actualidad
Además de ello, el análisis documental realizado ha evidenciado la importancia del modelo de aprendizaje colaborativo a través de las comunidades virtuales de aprendizaje, pues de ellas se obtiene con un conjunto de métodos de instrucción o entrenamiento por medio del uso de grupos, así como de estrategias relevantes para propiciar el desarrollo de habilidades mixtas (aprendizaje y desarrollo personal y social) siendo es más que una técnica de enseñanza, una filosofía personal, en el que los participantes se unen en grupos de manera interactiva y en el que se debe mantener el respeto, resaltando las habilidades y contribuciones de cada miembro, por ello, este tipo de procesos de enseñanza y aprendizaje colaborativo se basan en la construcción de un consenso a través de la cooperación entre los miembros del grupo, en contraste con las competencias individuales.
De esta forma, podemos concluir que las Comunidades Virtuales de Aprendizaje implican una didáctica y una acción un tanto desconocida en pedagogía, ya que la mayor parte de lo que ocurre hoy en educación requiere de una presencia física de tanto profesor como aprendiz. A manera que la interacción y el aprender en la virtualidad implica aprender y desaprender para reaprender a través de interacciones y colaboraciones, donde tanto los sujetos que aprenden como los que enseñan no están presentes físicamente, pero que diseñan y construyen un espacio virtual donde ocurre la acción y donde habitan en la acción.
Para finalizar se puede aducir que estos espacios virtuales favorecen el desarrollo de una comunidad de aprendizaje cooperativa y solidaria, en la que la función del docente virtual plantea un nuevo desafío a la práctica pedagógica, además, que el dominio de esta modalidad permite desarrollar innovadoras competencias técnicas y recursos tecnológicos que determinan la apreciación e interpretación de nuevos espacios educativos para ser incorporados en las aulas.
Referencias Bibliográficas
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DIRECCIÓN PUCP VIRTUAL DE LA PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL PERÚ, http://blog.pucp.edu.pe/item/27206. Consultado en fecha 10 de Noviembre 2009.
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